marzo 31, 2012

Intervención familiar y orientación educativa

Terminando ya de leer "Orientación Educativa: fundamentos teóricos, modelos institucionales y nuevas perspectivas", parte de la bibliografía de Orientación Educativa, publicado por el centro de investigación y documentación educativa , así como por el ministerio de educación, política social y deporte; he de decir que, en general, me ha gustado. 

Creo que, en la parte que habla del Desarrollo Comunitario, podrían matizarse ciertas opiniones de los autores. Con lo que no puedo estar de acuerdo, es con el punto de Intervención Sociofamiliar (página 324)

Definir la Intervención Sociofamiliar como un procedimiento ESPECÍFICO de la disciplina del Trabajo Social, después de hablar de la presencia del Profesor Técnico de Servicios a la Comunidad, me parece de una falta de rigor supina. 

En primer lugar, me gustaría aclarar que el puesto de PTSC no es exclusivo para los Diplomad@s en Trabajo Social, ahora Grado en Trabajo Social (Facultad de Derecho), como parece desprenderse en el texto. A este puesto, al que se accede mediante oposición, también optan Diplomad@s en Educación Social, ahora Grado en Educación Social (Facultad de EDUCACIÓN).

No estaría de más informar a los autores de dicho Manual, que la Educación Social es una profesión de carácter pedagógico, generadora de contextos educativos y acciones mediadoras y formativas que posibilita la incorporación del sujeto de la educación al desarrollo de la sociabilidad y la circulación social, así como la promoción cultural y social que amplía las perspectivas educativas, laborales, de ocio y participación social.

Cada profesión tiene su área de intervención, así que, por favor, si hablamos de Educación en contextos sociales, comunitarios o académicos, como proceso de cambio a fin de favorecer el desarrollo social de los individuos, demos luz a una profesión que lleva años trabajando, a pesar de quienes quieren invisibilizarla ,y que se imparte en las Facultades de Educación de distintas universidades de nuestro país desde el año 1991.

marzo 11, 2012

PROCRASTINAR

Esta mañana, entre las tostadas, los cereales y la leche de soja, he descubierto una verdad  relativa, como todas. No vivimos en la sociedad de la información, por mucho que nos aturullen los mass media o intentemos comunicarnos en redes sociales. 

Vivimos en la sociedad de la pro-cras-ti-na-ción (procrastinar: diferir, aplazar

Nos pasamos el día corriendo de un lado a otro, tenemos abiertos mil frentes y se nos olvida que el día tiene veinticuatro horas. Nos han embutido la cultura del esfuerzo para producir objetos, bienes desechables, dinero para gastar; algún empresario ¿modelo? alaba el trabajo de los chinos (¿se referirá a trabajar dieciséis horas de lunes a domingo por, en el mejor de los casos, doscientos euros al mes?) 

¿Dónde dejamos la cultura personal? ¿cuándo vamos a empezar a ocuparnos de nosotros mismos? de nuestras necesidades humanas: física, mental, socio-afectiva y espiritual.

¿Hasta cuándo van a aplazar hablar de sueldos máximos, en lugar de mínimos; de trabajo digno, en lugar de despido libre;  de educación pública de calidad, en lugar de acotar zonas privadas y concertadas; de recursos humanos en sanidad, en lugar de listas de espera; de EDUCACIÓN SOCIAL en los servicios sociales, en lugar de profesionales que derivan a cubrir impresos para solicitar ayudas microeconómicas?  ¿Cuándo se ha cortado una hemorragia grave con tiritas?

Por hoy voy a dejar de hacerme preguntas; daré un paseo, estudiaré un ratito, abrazaré a mi hija, veré a una amiga y....soñaré con Viggo Mortenssen.