diciembre 01, 2012

SIÉNTEME



Cuando menos lo buscaba, te encontré.
Algo en ti encendió la luz de mi esperanza.
Contigo, desde entonces, en esta orilla de la playa,
todas las piedras del camino cambian.

Puedo andar descalza hacia la vida,
bajo un nuevo azul de cielo,
con siete estrellas de vanguardia.

Si lo esencial es invisible a la vista,
fue mi corazón quien reconoció tu alma,
y comencé a cantar esta canción:
“siénteme, no pienses, la eternidad nos reclama”

Quererte es tan fácil como respirar aire puro en la montaña.
Nuestra pasión limita con el horizonte,
navegamos entre océanos de agua espumosa y salada.

La magia de los cuentos que leí,
envuelve y cubre mi pecho de plata,
cada latido te atrae hacia mí…

Caballero errante, arquero,
héroe de mi amor en llamas.
Somos fuego que arde sin destruir,
cura, bendice y sana.
Siénteme,
no pienses,
la eternidad nos reclama.

La fauna mágica del mar,
La flora mística del reino de las hadas,
Se despliegan ante ti y susurran:
“siénteme, no pienses, la eternidad nos reclama”