mayo 30, 2011

MIDNIGHT IN PARIS


En “Midnight in Paris” hay de todo: nostalgia, como punto de reflexión argumentativa, una estupenda sesión fotográfica y sensorial del París más conocido y también del más bohemio, un maravilloso lienzo impresionista que nos permite disfrutar, atrapándonos desde un primer momento.

Bajo la apariencia de comedia romántica, Woody Allen nos envuelve por completo en su particular mundo, con la premisa de una excitante carta de amor a una de las ciudades más bellas del mundo.

La magia se extiende al París de los años 20 (Picasso, Dalí, Hemingway, Scott Fitzgerald, Buñuel, etc. conforman un particular y sorprendente marco de época) e incluso al de la “Belle Epoque” de finales de siglo XIX con Tolousse Lautrec y Gauguin como ejes principales.

mayo 10, 2011

PROGRAMA DE PREVENCIÓN: TRASTORNOS DEL COMPORTAMIENTO ALIMENTARIO



CONFERENCIA-TALLER:
TODOS LOS MIÉRCOLES,
HASTA EL 8 DE JUNIO ,A LAS 20:00 HORAS, EN EL SALÓN DE ACTOS DEL EXCMO. AYUNTAMIENTO DE LEÓN.

Vivir la enfermedad en primera persona, o bien siendo familiar, amigo, ... etc te hace ver y sentir las cosas de otro modo.

Año 2011

“Qué más da cómo me llamo, qué más da dónde vivo, qué más da que estudio o en qué trabajo si lo que deseo es desaparecer, dejar de sufrir y de hacer sufrir a los míos,…”

Estas son algunas de las muchas frases que escribí hace años. Escribir me ayudaba a contar lo que no podía decir en alto, primero porque no sabía lo que le estaba ocurriendo a mi mente, y después porque solo me preocupaba ocultarlo, que nadie supiera de mi dolor, de mi asco, de mi sinrazón, de mis miedos, de mi culpa, culpa, culpa,… una y otra vez aparecía ella. Ella y la otra: la culpa y la anorexia nerviosa que tan amigas son y tan bien se llevan, y se empeñan en arrebatártelo todo poquito a poco, sin estruendos, cerciorándose de anudar bien cada trocito de cuerda conseguido para que no sepas dar un solo paso a solas, sin preguntarles si puedes o no.

Toda mi vida organizada en función de un plato de comida. Un plato vacío de alegría, de sueños, de planes, de emociones, de amor, de amistad, de afecto, de VIDA.

Un plato a rebosar de pena, de miedo, de angustia, de dolor, de MUERTE. Y sin embargo hoy, recuperada, sé que la comida es el vehículo y no el problema. Éste está más allá, en el alma. “Enloqueces” de dolor, intentando mitigarlo con un dolor más agudo.

Años de silencio, años de recuperación, dura pero posible. Ayudada incondicionalmente por quienes ME QUIEREN, porque –aunque se empeñen en convencernos de lo contrario- el amor no es cuestión de tallas.

Chicas/os es difícil el camino de regreso, pero nada comparado con el lento suicidio al que -cada día que transcurre sin pedir ayuda- te somete esta maldita enfermedad. Enfermedad que no ha de avergonzarnos. ¿Por qué intentar buscar otros nombres para definir este trastorno mental? A mí se me partió el alma en pedazos, y mis médicos solo han hecho su trabajo: recomponerla.

Adelante. Volver a la vida es posible (y tener 2 tartas de cumpleaños, genial).

R.R.