diciembre 05, 2010

CONTROLADORES AÉREOS VS EL RESTO DE LA HUMANIDAD



Esta es la tecla que hizo saltar la alarma. La pulsan ellos y el país se paraliza; se olvidaron de contar hasta diez antes de apretar el botón, de analizar las consecuencias no, porque descender de los altares en los que el pan nuestro de cada día es un montón de privilegios (y si no que se lo pregunten a los controladores aéreos militares) fue lo que precipitó el desasosiego. Yo les entiendo.
A mí me produce mucho estrés no llegar a fín de mes; antes podía disimularlo aplicando dos veces el antiojeras a partir del día veinte, ahora no me llega el sueldo para comprarlo, así que paseo entre las páginas virtuales de la prensa y siento un nudo en la boca del estómago. Si éstos, que viven por las nubes, se ponen a llorar, ¿qué haremos los que nos encontramos a ras del suelo? una dieta depurativa a base de ajo y agua.
Nadie siente simpatía por este gremio de control, simbolizan una élite intangible y, en su caso, son tocables. Os ha salido el tiro por la culata.
Que los mercados nos cojan confesados, porque esa tecla sigue estando en el ordenador de quien nos controla, no obstante...quedan veinte días para navidad, a mí sí me gusta.