febrero 14, 2008

14 DE FEBRERO. DIA D SIN LEXATIN


Siempre fuí una chica de letras, confieso que las ecuaciones me daban dolor de cabeza. Nunca entendí muy bien las leyes de Newton y en el laboratorio me sentía perdida.
Además, de joven fuí cursi y romántica, en días como hoy enviaba postales y cocinaba galletas en forma de corazón.
Creía saberlo todo del amor, ahora sí que tengo escrita una tesis... descubrí que los bombones saben mejor si me los compro yo.
Tengo un amigo, Manuel, mago, duende, cuenta cuentos, maestro de la risa y un montón de cosas más; escribe, entre otras cosas, sobre corderos valientes y gallos descarrilados. Hace reír tanto y tan bien, que hasta los de juegan al fútbol, al escucharle, van y meten un gol, dos, tres y cuatro (como la gallina turuleta pero con balón) El caso es que el otro día nos dijo, a mi amiga Loli y a mí, que lo mejor para todo es reírse y cuando un pensamiento te invade, ahogándote en el desasosiego, es mano de santo pensarlo, sí, pero no con la cabeza, sino con el culo, al menos por ahí tiene una vía de escape, luego tiras de la cadena y ya... a otra cosa mariposa.
Tanta neurona que he quemado yo montando y desmontando razones, recuerdos y desencantos, argumentando cómo funciona la química del lexatín cuando la física de quien te toca desaparece... y resulta que si hubiera pensado con lo que hay que pensar estas cosas...hubiera quedado todo en el retrete. Lo dicho, ríanse de todo, sobre todo de lo que asusta, da miedo o aturulla.
Yo estoy sola, sol-a, ya dije que me muevo bien por el abecedario, la letra "a" me la guardo y ¿qué me queda? un sol inmenso y cálido.