julio 31, 2006

CIEN AÑOS DE DIVERSIÓN


El paso del tiempo siempre es relativo, la infancia se hace penosamente larga mientras se disfruta y lamentablemente lejana cuando se añora.
Soy especialista en dejar que transcurran los días de invierno: lentos, fríos, pesados... anhelando la llegada de vacaciones, su duración es inversamente proporcional a la necesidad de disfrutar de ellas y, una vez que llegan, la dichosa relatividad acorta las horas, los días, las semanas.
Hemos vuelto a casa, dejamos las risas compartidas y los baños nocturnos con carreras de orilla...quedan cien momentos de soledad hasta que volvamos a estar juntas...sumamos cien años de diversión.


julio 10, 2006

CARTA ABIERTA


Esta es una carta abierta, aunque tiene un número determinado de destinatarios. Por orden de aparición:

Cazurro ilustrado, como su propio nombre indica. Me enseñó qué es esto del blog y, además, me incluyó en el suyo; así dio conmigo Roma, escritora sobre lienzos con palabras de colores. Un día apareció Luis Rivera paseando por su bosque de libros, repleto de sabiduría lo leas por donde lo leas. Cerca del bosque habita Jesús, hombre de Cromagnon, emocionalmente contemporáneo y coralmente cantarín. Javier me sorprendió con los comentarios que dejaba aquí y allá, amante de la tortilla de patatas y la buena música. Gubia rezuma sentimiento desde Palencia. El humor de Enrique galopa entre la sonrisa y la carcajada, muchas gracias profe, ya sabes por qué. Lord Grayworth....noble surrealista bilingüe.

Desde el otro lado del océano llegó José Antonio Galloso, compañero mágico del realismo imaginario, escritor peruano. En México encontré a Omar Piña y a Clarice...que prepara unos cafés deliciosos en su casa. Del Sur al Ser de Héctor Jorquera, en Chile.

Mi agradecimiento a todos vosotros: por leerme, animarme y halagarme.

Nos vamos de vacaciones al mar, a cantar cuentos y contar olas...

Llevo la maleta llena de libros y a mi hija de la mano. Las dos las merecemos, hemos progresado adecuadamente durante el curso. Espero volver con las pilas cargadas de combustible imaginario y hacer que, durante el otoño y el invierno....los cuentos os acompañen.

Un abrazo lleno de besos,

Ana C.